¿Necesito una página web si ya tengo Instagram?
Qué te da una web que no te dan las redes, cuándo puedes apañarte solo con Instagram y cómo hacer que las dos trabajen juntas.
Si quieres que te encuentre gente que aún no te conoce cuando busca lo que haces en Google, sí. Instagram sirve para que te descubran y para enseñar tu día a día, pero no es tuyo: dependes de su algoritmo y de sus normas. La web es donde quien ya está interesado encuentra servicios, precios y cómo contactarte. Lo que mejor funciona es usar las dos: las redes llevan gente a la web y la web la convierte en clientes.
Instagram y una web no hacen lo mismo
La confusión viene de pensar que son dos formas de hacer lo mismo, «estar en internet». En realidad cubren dos momentos distintos del cliente:
- En las redes te descubren. Alguien está mirando el móvil, le sale tu publicación y le llama la atención. No te estaba buscando.
- En Google te buscan. Alguien necesita lo que haces, lo escribe en el buscador y elige entre lo que aparece. Ya tiene la necesidad y quiere resolverla.
Instagram es como repartir folletos en una feria: mucha gente te ve de pasada. La web es tu local: entra quien ya tiene interés y espera encontrar todo en orden.
Lo que te da una web que no te da Instagram
- Apareces cuando te buscan. Para búsquedas como «fisioterapeuta deportivo» o «tarta de cumpleaños por encargo», Google enseña sobre todo webs y fichas de negocio. Tus publicaciones rara vez salen ahí.
- Es tuya. En una red social dependes de su algoritmo y de sus normas. Si un día enseña menos tus publicaciones, te bloquean la cuenta o te la roban, pierdes el contacto con tus seguidores. La web y el dominio son tuyos.
- La información está ordenada. Servicios, precios, horario, preguntas frecuentes y cómo contactarte, sin bucear entre doscientas publicaciones ni tener que escribirte para preguntar lo básico.
- Da confianza. Antes de contratar, mucha gente busca el nombre del negocio para comprobar que es de fiar. Encontrar una web cuidada transmite que vas en serio, sobre todo si trabajas con empresas o con servicios de cierto precio.
- Trabaja a cualquier hora. Formularios, reservas, pagos o una tienda funcionan mientras duermes, sin depender de que contestes un mensaje a tiempo.
- Sabes qué funciona. Puedes medir cuántas visitas llegan, desde dónde y cuántas acaban escribiéndote.
Lo que Instagram hace mejor
Esto no va de abandonar las redes. Hay cosas en las que son mejores que cualquier web:
- Llegar a gente que todavía no te conoce.
- Enseñar tu día a día y tus trabajos según los haces.
- Crear cercanía: que te pongan cara y se acuerden de ti.
- Avisar rápido de una novedad, una oferta o un hueco libre.
Cuándo pueden bastar las redes (por ahora)
Hay situaciones en las que, al menos al principio, puedes apañarte sin web:
- Estás probando una idea y todavía no sabes si va a funcionar.
- Vendes poco, por mensajes, y puedes atender cada conversación.
- Tu producto es muy visual y tu cliente lo descubre en redes, no lo busca en Google.
Incluso entonces, crea tu ficha de Google. Es gratis y es lo que sale cuando alguien busca tu nombre. Tienes el paso a paso en cómo aparecer en Google Maps con tu negocio.
Señales de que ya necesitas una web
- Contestas las mismas preguntas por mensaje todos los días: precio, horario, si haces tal cosa.
- Los clientes te preguntan si tienes web.
- Quieres aparecer en Google cuando alguien busca tu servicio, no solo cuando busca tu nombre.
- Pierdes citas o pedidos por no responder a tiempo.
- Quieres trabajar con empresas, subir precios o que te tomen más en serio.
- Dependes de una sola red y te da miedo perder la cuenta.
Cómo hacer que la web y las redes trabajen juntas
Lo que mejor funciona es usar las dos, cada una para lo suyo: las redes atraen y la web convierte.
- En la biografía, enlaza a la página que interesa. Si estás promocionando un servicio, que el enlace lleve a ese servicio o a la página de reservas, no siempre a la portada.
- Usa las publicaciones para contar y la web para explicar. Un vídeo de un trabajo puede terminar con «te lo explico todo en la web».
- Convierte las preguntas de los comentarios en artículos. Si te lo preguntan en Instagram, lo están buscando en Google. Así funciona un blog para tu negocio.
- Usa los mismos datos en todas partes. Nombre, teléfono y dirección iguales en la web, en la ficha de Google y en las redes, con enlaces entre ellas.
- Mide lo que llega de cada red. Añadiendo una etiqueta al enlace de la biografía (lo que se llama UTM), tus estadísticas te dicen cuántas visitas te manda Instagram y qué hacen después.
Por dónde empezar
Si hoy solo tienes Instagram, no hace falta montar una web enorme. Un buen primer paso es:
- Crear o completar tu ficha de Google.
- Una web sencilla con tus servicios, precios orientativos, las preguntas que más te hacen y un botón de WhatsApp.
- Enlazarla desde tu biografía y desde la ficha de Google.
- Ir añadiendo páginas y artículos según veas qué busca tu cliente.
Si te preguntas cuánto supone, lo explico en cuánto cuesta una página web para un negocio. Y si no tienes claro qué te hace falta primero, el test «¿Qué necesito?» te lo dice en tres preguntas.
Preguntas frecuentes
¿Sirve un enlace tipo Linktree en lugar de una web?+
Para ordenar los enlaces de tu biografía, sí. Pero no aparece en Google cuando alguien busca tu servicio ni explica lo que haces, así que no sustituye a una web.
¿Y si mis clientes no usan Google, solo Instagram?+
Pasa con algunos productos muy visuales. Aun así, antes de comprar o reservar mucha gente busca el nombre del negocio para comprobar que es de fiar, y si no encuentra nada, desconfía.
¿Tener web me dará más trabajo con las redes?+
Al principio, el de montarla. Después te lo ahorra: dejas de responder las mismas preguntas una y otra vez porque la respuesta está en la web, y puedes enlazarla en cada mensaje.