Cómo montar una tienda online para tu negocio
Las siete decisiones que conviene tener claras antes de abrir: qué vender, con qué plataforma, cómo cobrar y enviar, qué pide la ley y cómo llegar a las primeras ventas.
Antes de montar la tienda, decide qué vas a vender primero (mejor pocos productos y bien presentados), qué plataforma usar, cómo vas a cobrar y enviar, y qué textos legales necesitas. Montarla es la parte rápida; lo que más tiempo lleva es preparar las fichas de producto y conseguir visitas. Si ya tienes tienda física, empieza por tus clientes de siempre y por la recogida en tienda.
1. Empieza con un catálogo pequeño y bien presentado
No hace falta subir todo lo que tienes el primer día. Es mejor empezar con los productos que más vendes, o con los que mejor aguantan un envío, y presentarlos bien:
- Fotos propias, varias por producto, con buena luz y un fondo limpio. Son lo que más vende en una tienda online.
- Una descripción que responda dudas: medidas, materiales, para qué sirve, cómo se usa o se cuida. Piensa en lo que te preguntan en la tienda física.
- Precio final con IVA y si hay stock o no.
Consejo: antes de fijar precios, calcula el margen restando lo que te costará el envío y la comisión del cobro. Hay productos que en la tienda física dejan dinero y online, con el envío, no.
2. Elige la plataforma
Hay tres caminos, y ninguno es el mejor para todo. Depende de cuántos productos tengas, de quién vaya a gestionar la tienda y de con qué tenga que conectarse.
- Plataformas de suscripción, como Shopify. Se ponen en marcha rápido y no te ocupas de servidores ni actualizaciones. A cambio pagas una cuota mensual y dependes de sus normas y de sus aplicaciones de pago para cada función extra.
- Software libre, como WooCommerce (sobre WordPress) o PrestaShop. La tienda es tuya y se puede adaptar mucho. Necesita alojamiento y alguien que la mantenga actualizada y segura.
- A medida. Compensa cuando lo que vendes no encaja en una tienda normal: productos que el cliente configura, suscripciones especiales o una conexión fuerte con tu programa de gestión.
3. Decide cómo vas a cobrar
- El TPV virtual de tu banco. Permite cobrar con tarjeta y, en muchos casos, también con Bizum, que en España usa mucha gente.
- Pasarelas como Stripe o PayPal. Se activan rápido y funcionan bien con la mayoría de plataformas.
- Transferencia o pago en tienda, si vendes a clientes de confianza o con recogida en el local.
Compara las comisiones y cuánto tardas en recibir el dinero. En cuanto a la seguridad, con cualquiera de estas opciones los datos de la tarjeta los gestiona el banco o la pasarela, no tu web.
4. Piensa en los envíos y las devoluciones
- Zonas y tarifas: a dónde envías y cuánto cuesta cada zona. Puedes empezar solo por tu provincia o por la península.
- Envío gratis a partir de un importe: anima a comprar más, pero haz números para que no te coma el margen.
- Recogida en tienda: si tienes local, es la forma más sencilla de empezar y trae gente a la tienda.
- Plazos claros: cuándo sale el pedido y cuándo llega. Es lo que más preguntan los clientes.
- Embalaje y devoluciones: cómo se devuelve un producto y quién paga el envío de vuelta.
5. Los textos legales y el IVA
Una tienda online necesita algo más que una web normal. Lo básico:
- Aviso legal con tus datos como titular.
- Política de privacidad, porque vas a tratar datos de tus clientes.
- Política de cookies y el aviso correspondiente, si usas cookies que no son imprescindibles, como las de estadísticas o publicidad.
- Condiciones de venta: precios con IVA incluido, gastos de envío, plazos, formas de pago, garantía y cómo devolver.
- Derecho de desistimiento: quien compra online puede devolver el producto en 14 días naturales sin dar explicaciones. Hay excepciones, como los productos personalizados o los perecederos, y si no informas bien de este derecho el plazo se alarga mucho.
- Garantía: los productos nuevos tienen una garantía legal de tres años.
Sobre el IVA: si vendes a particulares de otros países de la Unión Europea y esas ventas superan 10.000 € al año sumando todos los países, a partir de ahí se aplica el IVA del país del comprador, que se declara en la ventanilla única (OSS).
Consejo: repasa todo esto con tu gestoría antes de abrir. Es una conversación corta que te ahorra problemas después.
6. Consigue las primeras ventas
Abrir la tienda no trae visitas por sí solo. Para las primeras ventas:
- Empieza por tus clientes de siempre. Un cartel en el mostrador, una línea en el ticket, un mensaje por WhatsApp o un correo a quien te haya dado permiso para escribirle.
- Enlaza productos concretos desde tus redes, no solo la portada de la tienda.
- Aparece en Google Shopping. Dando de alta tus productos en Google Merchant Center pueden salir gratis en la pestaña de compras de Google, además de en los anuncios si algún día decides pagar.
- Escribe las fichas pensando en cómo te buscan. «Café de especialidad en grano de Colombia» encuentra más clientes que «Colombia 250».
- Enlaza la tienda desde tu ficha de Google, si tienes local.
7. Prepara el día a día
Lo que más tiempo quita de una tienda online no es montarla, sino gestionarla. Antes de abrir, piensa en:
- Cómo te enteras de cada pedido: un aviso en el móvil es más rápido que revisar el correo.
- Cómo cuadras el stock si vendes también en tienda física, para no vender algo que ya no tienes.
- Cómo sacas las facturas y quién prepara y envía los pedidos.
- Cómo atiendes las dudas de los clientes: un WhatsApp visible resuelve muchas ventas.
Cuánto cuesta montarla
Depende de todo lo anterior: cuántos productos, qué plataforma, qué pagos y envíos, y si hay que conectarla con tus programas. Conmigo, una tienda online sale desde 2.400 €, con precio cerrado por escrito antes de empezar. Aparte van las comisiones de cobro, el alojamiento y, si eliges una plataforma de suscripción, su cuota.
Si todavía estás dudando entre una tienda completa o empezar con algo más sencillo, como una web con tus productos y pedidos por WhatsApp, lo hablamos y te digo qué tiene más sentido para tu caso. También tienes una comparación de opciones y precios en cuánto cuesta una página web para un negocio.
Preguntas frecuentes
¿Shopify o WooCommerce?+
Shopify se pone en marcha antes y no te ocupas de la parte técnica, a cambio de una cuota mensual y de depender de su sistema. WooCommerce te da más control y la tienda es tuya, pero necesita alojamiento y mantenimiento. Para una tienda pequeña pueden funcionar las dos; decide según quién la vaya a gestionar.
¿Puedo vender solo en mi zona?+
Sí. Puedes limitar los envíos a ciertas provincias o códigos postales, o dejar solo la recogida en tienda. Es una buena forma de empezar si ya tienes local.
¿Tengo que cobrar el IVA de otros países?+
Solo si vendes a particulares de otros países de la Unión Europea y esas ventas superan 10.000 € al año sumando todos los países. A partir de ahí se aplica el IVA de cada país y se declara en la ventanilla única (OSS). Confírmalo con tu gestoría.